Las clases medias, por todas partes, están
expoliadas. A pesar de que constituyen la fuerza más dinámica de la Humanidad,
nunca han sido reconocidas, siempre han sido combatidas por enemigos poderosos
que las han estigmatizado y vilipendiado como fuerzas reaccionarias y
pragmáticas, sin valorar la fuerte carga idealista que han sabido desplegar. Se
las ha perseguido, torturado, asesinado hasta intentar exterminarlas. Ahora se
las expolia por las castas que han hecho del parasitismo fiscal su modo de vida.
Es hora de que las clases medias se organicen y levanten para defender una
civilización que se tambalea, cegada y desarmada por sus autoproclamados
líderes morales.